¡Hola a todos!
Os preguntaréis de qué hablaré en esta entrada ya que el título puede abarcar amplios temas. Pues bien, aquí va mi explicación.
En el proceso de formación que hemos tenido como docentes, nos han implicado en la mayoría de las asignaturas una forma de dar los contenidos en el aula de forma "diferente" a la que se estaba haciendo hasta ahora. Pongo diferente entre comillas porque hago referencia a dejar de lado una enseñanza tradicional, y centrarnos en un aprendizaje significativo con un enfoque comunicativo. Para que esto sea así, los docentes deben tener la libertad de explicar e impartir las clases de la forma que crean más adecuada para que sus alumnos asuman el aprendizaje que interesa en los distintos momentos de la etapa,
Y mi pregunta es: ¿esto es posible? ¿los docentes pueden decidir en plena libertad qué hacer con sus alumnos?
Por encima de las decisiones de estos, están las decisiones que se toman en el segundo nivel de concreción curricular (el centro). Por lo tanto nos encontramos ante una situación dónde no siempre (por no decir nunca), el profesor tiene esa libertad.
Hoy mismo, en el primer día del Practicum II me encuentro a una profesora frustrada porque no le gusta el contenido del libro de matemáticas, pero que debe aguantarlo seis años. ¿Por qué?
Pero esto no es todo. En esta misma situación, un rato después los alumnos sacan un libro de lectura, el cual compraron los padres (30€), y éste no se aproxima nada en lo que la profesora haría con ellos para fomentar esta habilidad en ellos.
Toda esta realidad hace ver que muchas ideas magnificas que podamos tener se van a quedar para nosotros debido a la imposibilidad de ponerlas en práctica. ¿Qué opináis? Yo espero que nuestra realidad podamos hacerla diferente.
