lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Enseñamos la norma?

Hace ya unos días, estuvimos debatiendo si era correcto o no enseñar la norma. Pues bien, no es mi intención posicionarme en este tema, sino simplemente me gustaría plantear una situación de un estudiante próximo a mí.

El caso en cuestión es que este estudiante es un estudiante excelente que ha superado todos los cursos sin problema; si no recuerdo mal, estará cursando los últimos cursos de la ESO. Puedo afirmar que, por lo que respecta al área de lengua castellana, conoce bien la norma gramatical y ortográfica, es capaz de analizar oraciones sintácticamente y, por tanto, hasta ahora los profesores iban pasándolo de curso puesto que superaba los exámenes.

El problema viene cuando uno de los profesores de secundaria se da cuenta (o más bien saca a la luz, porque no creo que ningún otro maestro durante toda la educación primaria no se haya percatado de algo así) de que este alumno tiene dificultades a la hora de hablar en público, de expresar su opinión, de argumentar en un debate, expresar ideas de forma coherente,... En fin, que ha aprendido la norma pero es incapaz de hacer uso de ella. Y, lo más grave, es que este ejemplo no se trata de un caso tan aislado como pensamos.

Por ello os planteo: ¿Ha de prevalecer la enseñanza de la norma si al final ni siquiera se conjuga con lo esencial de una lengua (expresarse y comunicarse en situaciones cotidianas)?
¿No es preferible que, en el caso de que este alumno salga del sistema una vez finalizada la educación obligatoria, sepa comunicarse y expresarse mínimamente bien antes que saber tantas cosas de la lengua y que no sepa usarlas?

Cecilia Candela Galvañ

domingo, 29 de septiembre de 2013

ARTÍCULO
El artículo La crítica es bella. Cómo analizar los libros para niños, de la autora Ana Garralón, expone cómo la literatura infantil y juvenil ha pasado de estar reprimida a convertirse en una poderosa industria de sobreproducción, sin tener un espacio para la crítica y sin saber cómo abordar esta selección.

En primer lugar, y para hacernos una idea, la autora nos indica que la LIJ supone cerca del 15% de la producción de literatura, una sobreabundancia que genera dificultades para la selección con una crítica fundamentada, es decir, la dificultad que supone depurar toda esta oferta.

A todo ello, se le añaden problemas tales como ¿quién debe ser crítico de libros para niños? ¿Adultos o niños? ¿Psicólogos, pedagogos o filólogos? Pues, simplemente un buen lector con formación, pero no necesariamente un experto filólogo.

En segundo lugar, A.Garralón deja muy claro que la crítica irá destinada al adulto, el cual seleccionará (para su alumno o hijo) la obra. Así pues, la crítica no solo orientará en la elección sino que dará a conocer importantes libros, desestimara otros e incitará a leer.

En tercer lugar, la autora aborda las dificultades que esta actividad entraña (ausencia de espacios de opinión, ausencia de formación, exceso de producción, falta de exigencia de los destinatarios), para llegar a cómo analizar los libros y reclamar más seriedad en la evaluación de estas obras.



Finalmente expone, de manera breve, que para enjuiciar un libro será imprescindible tener en cuenta la tipología textual, los recursos más abundantes de la LIJ (personajes, el diálogo y el lenguaje), disponer de un método especial para los álbumes y los axiomas en que se funda la crítica (análisis ético-axiológico, psicológico, sociológico, historicista y formalista).

Cecilia Candela Galvañ
ARTÍCULO

El juego tradicional en la literatura y el arte (Ana Pelegrín)

En el artículo El juego tradicional en la literatura y el arte, Ana Pelegrín muestra sus reflexiones sobre la relación entre los juegos tradiciones y la literatura y el arte tras un periodo de recopilación e investigación de datos.

Para llevar a cabo sus aportaciones, parte de la idea de que la tradición refleja una pérdida y una tentativa para evitar dicha pérdida o para intentar recuperarla. Son estos hechos los que consiguen mover a profesionales de todos los ámbitos para estudiar, analizar y obtener conclusiones sobre la relación existente entre juegos tradicionales y el arte y la literatura, porque junto a la tradición poética oral existe una cultura lúdica tradicional íntimamente relacionada con el juego dramático y la poesía infantil.

Aprovechando parte de su tesis doctoral, la autora hace un recorrido histórico sobre los juegos y rimas tradicionales desde la antigüedad hasta los juegos y rimas de tradición oral moderna de los siglos XIX y XX. De este modo ha podido conocer la transmisión cultural, las diferentes versiones acontecidas en la historia, así como la participación y la implicación del niño en el desarrollo del patrimonio cultural, descubriendo que el  texto tradicional no consiste sólo en su aspecto verbal sino que tiene otros aspectos expresivos tales como el lenguaje gestual y sonoro. También ha podido reconocer y relacionar los juegos y las rimas con la teatralidad, con la iconografía, con las estampas y revistas y con las retahílas.

Todo el período dedicado al estudio le ha permitido conocer las aportaciones históricas que los juegos tradicionales desprenden con su explicación escrita o con su representación gráfica y las variaciones culturales y sociales entre diferentes épocas. Por ello, continúa investigando para poder aportar más información sobre civilizaciones y sociedades de períodos anteriores a los ya investigados.

sábado, 28 de septiembre de 2013

ARTÍCULO

El artículo La animación a la lectura desde edades tempranas, escrito por Pedro César Cerrillo Torremocha expone la necesidad de adquirir la competencia lectora puesto que ésta es necesaria para poder entender la información y comprender el mundo que nos rodea y las transformaciones que sufre.

Argumenta que para que exista competencia lectora, se debe propiciar la verdadera lectura, que es aquella que se realiza de forma totalmente voluntaria, pero que a su vez no debemos olvidar la lectura obligatoria en los centros educativos ya que éstas van dirigidas para adquirir una serie de conocimientos y actitudes produciendo una relación de empatía (alumno-libro).

El autor reconoce que una gran parte de la responsabilidad a la hora de crear hábitos lectores  recae sobre el centro educativo, pero también reconoce que para que esto sea más efectivo, el centro debe verse respaldado y apoyado por las familias y bibliotecas. Frente a la baja actividad lectora, resta importancia a los medios de comunicación (televisión), como los propulsores de la pérdida de la lectura pero no de la misma manera a las nuevas tecnologías y medios audiovisuales que sí han generado un cambio cultural, haciendo que prevalezcan en muchas ocasiones imágenes e iconos frente al texto escrito.


Es por ello, que el único objetivo que se quiere conseguir a través de la animación lectora, es que los niños adquieran un hábito lector y para poder lograrlo, nos debemos apoyar en dos ámbitos importantes: el ámbito formal, relacionado con la escuela y bibliotecas y el ámbito informal como son el apoyo de las familias, la participación en tertulias, etc. Y evitar los elementos negativos que puedan surgir como: enfocar mal la lectura desde el propio centro educativo, como por ejemplo, yendo unida a un posterior trabajo o que no se motivadora para lo alumnos.

viernes, 27 de septiembre de 2013

ARTÍCULO

El artículo La literatura dramática infantil. Luces y sombras de la autora Isabel Tejerina Lobo, expone, en términos generales, el avance del género del teatro dirigido a niños, y el poco conocimiento que hay sobre él debido a la escasez de autores, y a su vez, de textos dramáticos. Por ese motivo considera que existen pocos que puedan considerarse validables. La poca preocupación por el teatro ha dado como resultado múltiples adaptaciones de textos narrativos, que, como menciona la autora son, “sin ningún respeto al niño”.  Pero es a partir de las últimas generaciones cuando se ha ido mejorando la literatura dramática, haciendo textos dónde el público infantil se ve más involucrado.

En primer lugar, Tejerina explica que la escritura dramática infantil ha evolucionado pasando de tener una estructura interna más tradicional, a una estructura externa más moderna y reciente. La primera estructura se diferencia de la segunda porque la externa muestra una transformación original de la narración, incluyendo las acotaciones escénicas. Con ellas los niños pueden hacer una lectura más autónoma, y ver que en estas obras aparece un lenguaje verbal y no verbal, el cual permite hacer las representaciones de la escena e imaginar con más detalle qué está pasando en ella. A demás, esta innovación incluye una presencia constante de un narrador, al cual la autora da mucha importancia, ya que permite al niño, junto a la acotaciones, sentirse protagonista de aquello que lee.

En segundo lugar, I. Terejina hace también una comparación entre los diferentes temas que se han tratado en la literatura dramática, y aquellos más recientes. Los más tradicionales, explica, trataban temas relacionados con la época en la que se escribían, haciendo, en algunas ocasiones, críticas políticas-sociales. Más tarde se empiezan a incluir historias para transmitir valores o temas universales como la infancia o la familia.


Por último, la autora concluye su artículo, por un lado, haciendo hincapié en que el teatro es el recurso literario que más se emplea para hacer actividades didácticas, y que éste no se debe reducir únicamente a la lectura, ya que la lectura y la representación van enlazados; y por otro lado, también defendiendo que aquellas obras dramáticas que tengan calidad, se podrán leer como cualquier lenguaje literario, y eso hay que defenderlo.


Paola Campos Climent

300 años de la RAE: Limpia, fija y da esplendor

jueves, 26 de septiembre de 2013

La ley hará del castellano lengua vehicular en las escuelas de toda España.

Un artículo publicado en El País, afirma que el castellano será una lengua vehicular en toda España, incluyendo Cataluña.  “Las Administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos a recibir las enseñanzas en castellano, lengua oficial del Estado, y en las demás lenguas cooficiales en sus respectivos territorios. El castellano es lengua vehicular de la enseñanza en todo el Estado y las lenguas cooficiales lo son también en las respectivas comunidades autónomas, de acuerdo con sus estatutos y normativa aplicable”.

Como bien sabemos, el hecho de impartir castellano en Cataluña es un tema que está creando conflicto y polémica últimamente. Lo que se pretende es que los padres que quieran que sus hijos reciban una educación en dicha lengua, paguen un colegio privado. Sin embargo, se quieren buscar otras soluciones. 

Aunque en Cataluña haya un programa de inmersión con lengua vehicular el catalán, ¿por qué negarse a que sus hijos reciban clase en la lengua vehicular del Estado?. Se puede decir que todo este conflicto existe por cuestiones políticas, que personalmente no dudo que eso no sea así, pero por otro lado, ¿no se puede ver como una ventaja?. Cataluña forma parte de la Historia de España, y al mismo tiempo, en ella se ve reflejada la cultura y literatura de este País. Por tanto, conocer y aprender sobre diferentes autores o diferentes épocas, ayuda a los niños a tener más visión del mundo, adquiriendo más conocimiento sobre el mismo, y a su vez, sobre la lengua vehicular del Estado.